Joventut cobra vida ante Gran Canaria que se asoma de nuevo al alambre (68-79)

El Joventut de Badalona volvió a cobrar vida en esta Liga Endesa tras lograr un balsámico triunfo en Canarias ante un Herbalife Gran Canaria, que de nuevo se asoma al alambre con un encuentro para olvidar para los amarillos (68-79).

Omic, con 16 puntos y 8 rebotes, conjugado con sorpresivo Dimitrijevic –otros 15 y 2 asistencias- sirvieron para desactivar los 24 puntos y 26 de valoración de Beirán en un duelo en el que los isleños volvieron a mostrar su peor versión ante un rival que no ganaba en la capital grancanaria desde 2009.

Con Prepelic y Omic de estiletes iniciales, la Penya arrancó con un fulgurante parcial de 2-9, lo que obligó a los amarillos a ir a remolque. Sin embargo, la muñeca de Aróstegui y Harangody permitió hurgar aún más en la herida, sellando la derrama en un elocuente 7-16 en el ecuador del primer cuarto, pese a los intentos de Harper y Bourousis.

Mientras tanto, Kanter tomó el testigo en vanguardia junto a Dimitrijevic, sellando el periodo inicial con un contundente 14-24, con una buena selección de tiro tanto en el perímetro como en la pintura.

En el segundo asalto cambió el guion casi por completo. Beirán asumió galones en la batería exterior, anotando 7 puntos seguidos y propiciando, junto con Costello, un repunte de 9-0 para los claretianos (23-24).

Pero el Joventut no quiso soltar las riendas del marcador, dando un pasito extra la segunda unidad badalonesa para frenar la euforia amarilla (32-38).

Dos triples seguidos de Okoye pusieron el órdago final en un cierre de primera parte de infarto, que finalizó con máxima igualdad (38-38) y todo por decidir tras el descanso.

En la reanudación, el Herbalife tomó ventaja en el marcador con un tiro libre de Okoye (39-38) pero fue un más que efímero espejismo, porque de nuevo el conjunto catalán tomó la batuta con Prepelic y Harangody dando oxígeno a su equipo (42-46).

Omic y Dimitrijevic desactivaban el acierto de Paulí y Burjanadze en un tercer cuarto intenso, de ida y vuelta y repleto de errores en ambos lados del parqué. Ante tal panorámica, Morgan volvió a estirar el chicle con tres tiros libres (48-56), pero un último arreón de Beirán y Paulí permitió al Gran Canaria maquillar el marcador (54-58) a solo diez minutos para el final.

Sin embargo, el Joventut volvía a echar mano de sus titulares, Dimitrijevic fue todo un tormento a cinco metros del aro, tomando la batuta con una nueva hemorragia de 0-8 (59-70), forzando el tiempo muerto del técnico amarillo, Fotis Katsikaris, a 5:58 para la conclusión.

De poco sirvió la pizarra para mejorar el panorama, ya que a 2:32 para el desenlace, Omic seguí erre que erre desactivando la defensa isleña, propiciando un nuevo paréntesis táctico del estratega heleno (64-75).

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