El Fuenlabrada gana en Las Palmas a instancias del VAR y ya es segundo (1-3)

El CF Fuenlabrada logró un holgado triunfo ante la UD Las Palmas (1-3), que cimentó con dos primeros goles en los que el videoarbitraje resultó decisivo para corregir las decisiones iniciales del colegiado, y que remató tras el descanso pese a terminar con un futbolista expulsado.

Dos ocasiones al comienzo del choque, una para cada equipo, fueron un oasis en el desierto de oportunidades en que se convirtió una primera parte muy trabada, en la que el Fuenlabrada no pasó por excesivos apuros para defenderse de un ataque local muy previsible.

Un cabezazo de Glauder tras una falta, que atrapó Josep Martínez, y un posterior disparo de Jonathan Viera que pasó cerca del poste dieron paso a un choque de ritmo bajo, con pocas llegadas y únicas ocasiones locales a través de la estrategia.

El Fuenlabrada ganó casi siempre en los duelos individuales, interceptando las líneas de pase, y tuvo cien por cien de efectividad en sus acercamientos.

En uno de ellos, Hugo Fraile conectó con Oriol Riera, quien se anticipó al balón y fue derribado por Mauricio Lemos, si bien el árbitro no decretó inicialmente el penalti.

Lo curioso es que la jugada continuó y acabó con un tiro bombeado de Srnic que estuvo a punto de superar a Biel Ribas. Una vez finalizada la acción, el VAR instó al árbitro a que revisara la jugada anterior, y fue cuando sancionó el penalti sobre Riera, que convirtió Hugo Fraile engañando al portero.

La primera mitad languidecía ante la falta de fútbol de los futbolistas amarillos, muy preocupados en gastar energías con sus continuas quejas al árbitro, con la lesión de Álvaro Lemos, y una única opción local a balón parado a través de una falta lanzada por Mauricio Lemos que pasó cerca de la escuadra.

El cortocircuito local afectó incluso a Jonathan Viera, al perder un balón que dio origen al segundo gol fuenlabreño, cuando Oriol Riera lo sirvió a Randy Nteka, quien marcó de duro disparo raso, pero el árbitro anuló el tanto por un fuera de juego inexistente, que después corrigió, a instancias otra vez del videoarbitraje, para dar validez al 0-2.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *